Lo primero es necesario decir que por falta de documentación histórica no podemos hablar de Cosuenda como tal hasta 1142, que es su primera mención, en el Fuero de Daroca, si no contamos la cita de Al-Udri en el siglo XI llamándola Quswilda, por lo que no nos queda otro remedio en este capítulo que tener que hablar de suposiciones históricas, puesto que carecemos de la fecha de fundación, y definir Cosuenda como “la zona” hasta el año 714, llegada de la invasión musulmana a estas tierras, y de 714 a 1119 como “Quswilda” fecha de la incorporación de ésta en el Reino de Aragón. Así que con estas aclaraciones vamos adelante.

 

Conocemos la población de la zona ya en la Edad de Bronce por los núcleos de sílex que se han encontrado en los pueblos de alrededor, aunque estos hallazgos son sueltos y no pueden dar razón al establecimiento de núcleos sedentarios. Sobre el año 1700 a.C. se atribuyen unas hachas en los alrededores de Cariñena (La Vega) y un microburil en la Aldehuela de Santa Cruz, en el valle del Grío. De arte rupestre lo más cercano conocido hasta ahora son los conjuntos de Cerro Felío y del Barranco del Mortero en Alacón y de alguna que otra muestra en Lumpiaque. Sobre las formas de enterramiento existen en cuevas, en Calcena y en Torrijo de la Cañada, bajo roca en los alrededores de Calatayud y en fosa tumular en Mezquita de Loscos. Éstos datos nos pueden dar una pequeña idea de la vida de los primeros pobladores de la zona.

 

Ya sobre el año 1000 a.C. se pueden hablar de encuentros en Muel, Alfamén, Longares, Villanueva de Huerva, Aguilón, Langa, Mainar, Villareal de Huerva, lo que nos da una densidad de población superior y sobre todo una muestra de sedentarismo en la zona.

 

Durante la Primera Edad de Hierro ya se habla de una verdadera cultura en el Valle Medio del Ebro, que abarcaría hasta la zona, con poblados en Muel y Villanueva de Huerva y necrópolis en Épila, situados en cabezos. Sobre el 500 a.C. ya se puede hablar de pueblos en la zona como los sedetanos, los lusones y los belaiscos o belos encontrándose Cosuenda en la frontera imaginaria de éstos dos últimos. Cuentan las crónicas que vestían, además de otros ropajes, con un calzón corto y unas medias, que parece ser el inicio de nuestra vestimenta tradicional, y que se alimentaban con carnes y vinos mezclados con miel. Estos pueblos se enterraban en necrópolis y llegaron a existir verdaderas ciudades en la zona con Nertóbriga, entre la Almunia, Calatorao y Ricla, donde se acuñan monedas con el alfabeto ibérico.

 

Muchos historiadores dan sobre el siglo III a.C. el origen aparente de los viñedos en la zona, aunque se cree que son mucho más antiguos. En el año 197 a.C. ya podemos empezar a hablar de romanización puesto que se sitúa la zona en la Hispania Citerior, aunque ésta siempre será más palpable en el valle del Jalón y en el del Huerva, con Villae en Calatorao, la Almunia o Muel, quedando Cosuenda como una isla pero sin llegar a la marginalidad del Pirineo o de la Sierra de Gúdar.

 

En este tiempo se encuentran necrópolis romanas en Paniza, en Muel y en Calatorao, y dos Vías Romanas principales atraviesan la zona, la de Emérita Augusta a Caesar Augusta y la de Lamino a Caesar Augusta. Según Traggia, los pobladores de entonces hablaban de vino "negro" en vez de tinto y del vino blanco. Para que no se les estropease le añadían productos muy variados, como el yeso y la pez. Como todavía no se conocía la fermentación en barrica, que fue un invento galo, se conservaba el vino en enormes tinajas, llamadas dolías, donde quedaba hasta ser envasado para la venta o transporte en jarras y en ánforas con forma de zanahoria, capaces cada una de una media de 26 litros. El vino se bebía en copas anchas de poca profundidad, para facilitar una última decantación y era apreciado por sus virtudes psicotrópicas y medicinales, además de condimentar platos diversos, emplearse como remedio para males de estómago, vejiga, ciática y otros y beberse porque daba calor y alimentaba, como hasta casi la actualidad, más que por placer gastronómico.

 

En el año 27 a.C., con la creación de Caesar Augusta se incorpora la zona al Convento Jurídico Caesaraugustano, dentro de la Provincia de la Hispania Citerior Tarraconensis.

Sobre la mitad del siglo I, según Jerónimo de San José se evangeliza la zona y se crea la Sede Episcopal de Cariñena, y en el año 103, según la Crónica de Auberto, es obispo San Aradiciano. En la segunda mitad del siglo III se traslada esta Sede a Lérida, perteneciendo la zona al de Zaragoza.

 

En el año 293 se realiza la reforma política de Diocleciano y la zona sigue perteneciendo a la provincia Tarraconensis. A principios del siglo V las invasiones visigodas son ya un hecho, se abre un periodo difuso en la historia, puesto que sólo conocemos que en el año 586 el Reino Visigodo se divide en provincias y la zona queda encuadrada en la de Iberia, y que a principios del siglo VIII la zona estaba enclavada en el Territoria Caesaraugustanum.

 

En la primavera del año 714 Cosuenda se incorpora en el nuevo orden musulmán, por Musa ibn Nusayr, perteneciendo a la Marca Superior y al Distrito de Saracosta. Se supone que la población debía seguir siendo la misma pues apenas existió colonización humana y se respetó la antigua religión de los pobladores para quien quiso o se convirtieron al Islamismo, pero en Cosuenda no sabemos con certeza lo que ocurrió aunque por su situación fuera de valle ancho y zona de comunicación es posible que sus pobladores continuasen con su lengua mozárabe y religión cristiana pasando al vasallaje de pueblos como Almonacid que sí que se convirtió en su totalidad.

 

A mediados del siglo VIII se realiza la división en Qoras. Quswilda  está en la de Arth y del año 852 al 862 pertenece a los dominios de los Banu Qasi. En el año 873, después de una campaña emiral que pasa por el pueblo, cae en dominio de los tuyibíes. En el año 935 una aceifa de Abdarrahman III pasa por Quswilda.

 

En el siglo XI Al-Udri en sus descripciones cita Quswilda. Ésta pasa a formar parte de la Taifa Huidí de Saracosta (Reino de los Banu Hud) y en el año 1110 pasa al dominio de los almorávides.

 

Por último, decir que en el año 1119 Alfonso I de Aragón incorpora Quswilda a su reino.

 

 Cosuenda en el Reino de Aragón (1119-1707)

 Cosuenda en el Estado Español Moderno (1707-1936)

 

 

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