Comenzamos este capítulo en 1119 con la Incorporación de Quswilda al Reino de Aragón por parte del rey Alfonso I. En principio también se incorpora al Obispado de Sigüenza.
Así en
1121 se produce la Batalla de Cutanda, cerca
de Calamocha, que abre los caminos del Sur y asegura las tierras ya
incorporadas. Por ello Alfonso I de Aragón concede, entre otros pueblos, a
Cosuenda la Carta Puebla en 1125, y repuebla el pueblo con bearneses y
bigordanos y en menor parte con navarros y montañeses aragoneses.
En
1127 Cosuenda entra, hasta nuestros días, en el Obispado de Zaragoza,
Arzobispado desde 1318.
En el
año 1132 Ramiro II de Aragón concede el primer Fuero de Daroca y en 1142 Ramón
Berenguer IV de Barcelona y Príncipe de Aragón renueva el Fuero de Daroca
concedido por su suegro de la manera siguiente:
"Ego, comes Raymundus
Barcilonensis et princeps Aragone, concedo et otorgo istam cartam et istum
forum et quidquid boni invenerint de his decem annis et do illis istos terminos
de Vila Feliç ad Altea, a Cemballe, a Cubedo, a Cubillego, a Zafra, a Rodenas,
a Sancta Maria , a Castiell Sauib, a Demuz, a Serreilla, ad Alpont, a la Cirab,
a Tor Alba, a Montan, a Linares, a Rio de Martin, ad Vesa, a Fonte de Tossos, a
Villa Nova, a Longares, a Cosuelda, a Codo, a Miedes, istas prenominatas cum
suis terminis. Sunt testes: Lop Lopet, Artal, Arpa, Fortun Aztenaret, Garcia
sanz de Vesa, Deus Adiuda, Pedro Martin, señior de Almaçan, Analdus Estopa
[nnan], Guillen de [Sobirat] Berenguer de Barcilone, Mir de Luçan, Fortun
Garces, maiordomo, Ernes Sanç de Siarç. Sancius Enegones, senior de Daroca,
Bernardus, episcopus Cesaraugustanus.
Dominante comité Raimundo in Barcilona et in
Aragona et in Cesaraugusta. Regnante imperatore Leonis in Toleto et in Soria et
in Calaforra et in tota Castella.
Facta carta mense novembris, era M C LXXXª.
S [signo] Raimundi Comes.
Signum regis [signo] Ildefonsi.
Qui voluerit corrumpere hanc
cartam vel confringere rupta sint viscera eius et veniat super illum maledictio
Dei et Sante Marie [et omnium ] sanctorum [et sit] male dictus et
anatematizatus cum Juda traditore et cum Datam et Abiron in inferno habeat
mansionem.
Amen.”
Que
significa: “Yo, Ramón, conde de
Barcelona y príncipe de Aragón, concedo y otorgo esta carta y este fuero y
cualquier bien que hayan adquirido desde hace diez años y les doy estos
términos de Villafefeliche a Atea, a Cimballa, a Cubel, a Cubillejo, a Zafra, a
Ródenas, a Santa María de Albarracín, a Castelfabib, a Ademuz, a Serrilla, a
Alpuente, a Cirad, a Torralba, a Montón, a Linares, a Martín de Río, a Huesa, a Tosos, a Villanueva, a Longares, a Cosuenda, a Codos, a Miedes estos lugares
señalados y sus términos. Son testigos: Lope López, Artal, Arpa, Fortún Aznar,
García Sanz de Vesa, con la ayuda de Dios, Pedro Martín, señor de Almazán,
Arnaldo Estopiñán, Guillén de Sobirat, Berenguer de Barcelona, Mir de Luzán,
Fortún Garcés, mayordomo, Iñigo Sanz de Siare, Sancho Iñiguez, señor de Daroca,
Bernardo, obispo de Zaragoza. Mandando el conde Ramón en Barcelona, en Aragón y
en Zaragoza. Reinando el emperador de León en Toledo, en Soria, en Calahorra y
en toda Castilla. Hecha la carta en el mes de noviembre del año 1142.
Signo del conde Ramón. Signo
del rey Alfonso.
Si alguien quisiera corromper o destruir esta carta
sean rotas sus entrañas y venga sobre él la maldición de Dios y de Santa María
y de todos los Santos y sea maldito y anatematizado como Judas el traidor y con
Satán y Abirón tenga su morada en el infierno, Amén.”
A
principios del siglo XIII al dirigirse de Zaragoza a Valencia el rey Don Jaime
I de Aragón hace noche en Cariñena, pernoctando sus arqueros en Cosuenda. En
ese tiempo
se divide el Reino en
Merinados y Bailíos. Cosuenda está en él de Daroca
En 1242 la organización de la Comunidad de Aldeas de Daroca es un hecho, Jaime I de Aragón autoriza a las aldeas sus reuniones por separado de la villa y sin presencia de sus representantes. Este acto y otros hasta 1271 suponen la fundación de la Comunidad. Ésta era un verdadero estado dentro de otro pues, basándose en el Fuero de 1142, estableció sus propios órganos de gobierno, con sus oficiales que se reunían en plegas, tenía representación en las Cortes por separado de la Villa.
En
el año 1256 Jaime I de Aragón aprueba la división de la Comunidad de Aldeas de
Daroca en 5 Sesmas, perteneciendo Cosuenda a la del Campo de Langa.
En
1291 Alfonso II de Aragón concede al Señorío de los
Luna la villa de Almonacid de la Sierra, que hasta entonces había sido de
realengo, como Cosuenda. A finales de
este siglo el Reino se divide en Sobrejunterías. Cosuenda está en la de Daroca.
En junio de 1357 Pedro IV de Aragón visita Cosuenda y preside el día 30 las primeras Cortes de Aragón que se imprimieron, celebradas en la Iglesia de Santa María en Cariñena. Pero el 20 de febrero de 1363 la invasión de Castilla llega a Cosuenda, donde se juntan el ejército castellano y los refuerzos mandados por Pedro IV de Aragón. El pueblo queda totalmente destrozado, así como Aguarón, Encinacorba y Paniza. La población se refugia en Cariñena. La guerra prosigue hasta el 16 de abril de 1363 cuando Pedro I de Castilla toma Cariñena, después de dos meses de batallas en la comarca, y manda cortar las orejas, la nariz y las manos a las personas que allí se encontraban, según la tradición popular.
El pueblo se empieza a construir de nuevo lentamente y a finales de este siglo se cree que el Arzobispo de Zaragoza, García Fernández de Heredia, manda reconstruir el Castillo de Cosuenda, aunque algunos historiadores lo datan del siglo siguiente.
En julio de 1411 muere sin descendencia Martín I de Aragón. Don Antón de Luna, señor de Almonacid de la Sierra, se alía con el Conde de Urgell, pretendiente a la Corona de Aragón, y en estas tierras traman el asesinato del Arzobispo de Zaragoza, que apoyaba a Don Fernando de Antequera. El asesinato se consuma el 1 de agosto, entre Ricla y La Almunia de Doña Godina. Después, al salir elegido Don Fernando en el Compromiso de Caspe como Rey, éste confisca todas las riquezas de los Luna, en Almonacid de la Sierra, en favor de los Urrea, Condes de Aranda, que sí que le habían apoyado.
En
1463 Aragón se divide en 12 Sobrecullidas, división de carácter administrativo,
la Comunidad de Aldeas de Daroca, y Cosuenda con ella, se integra políticamente
en la Sobrecullida de Daroca.
El
2 de noviembre de 1495 los
censores de Fernando II de Aragón visitan Cosuenda, dando su visita la
siguiente relación:
SOBRECULLIDA
DE DAROCA
COMISARIO:
PEDRO CAPDEVILA, Ciudadano de Çaragoça
NOTARIO:
FRANCISCO VILANOVA
COSUENDA
Aldea de
Daroca
41
Fuegos
RVC:
Hon. Mossen Miguel Thomas, JD: Domingo Bernabeu - Domingo Valles, TT: Anthon
Aviego /a/, notario - Johan Serrano, escudero del comisario.
Mossen Miguel Thomas, vicario
Domingo Bernabeu
Berthomeu de Xorcas
Gonçalbo
Lazaro
Domingo
Julian
Miguel Quentin
Johan Vicent
Johan
Castilla
Pero
Riella
Johan
Lorent
Anthon
de Luecha
Johan
Pelexero
Jayme
Serrano
Pero
Perez
Johan de
Vergada
Domingo
Cibrian
Johan Sancho
Johan
Quentin
Johan
Serrano
Pero
Ferrandez
Martín
d'Alegria
Johan de
Luecha
Miguel
Crabero
Johan
Manso
Johan
Crabero
Johan
Pascual
Johan de
Val
Pero
Felipe
Miguel
Ximeno
Anthon
Climent
Simon de
Segura
Anthon
Royo
Pedro de
Gurita, pelayre
Jayme
Pardo
Johan de
Lope
Blas de
Langa
Simont
Lazaro
Mingo
Xarch
Domingo
Valles
Pascual
Ximeno
Mingo
Naharro
El
censo de 1510 da para Cosuenda una población de 35 casas. Este año asiste un
representante de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en Villarreal
de Huerva. Al año siguiente asiste otro representante de Cosuenda a la Plega de
la Comunidad de Daroca celebrada en Báguena.
El 14 de
febrero de 1526 Carlos I de Aragón ordena en todo el Reino la conversión de los
musulmanes aragoneses al cristianismo, orden que parece no tener valor en
nuestro pueblo por la falta de documentación de éstos, pero que aún así
reseñamos por la importante población flotante de religión musulmana que sí que
tenemos constancia que estaba en el pueblo.
En 1528
asiste un representante de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca
celebrada en Romanos. Poco después el Rector Mosen Exarcos empieza los primeros
cinco libros conservados de la iglesia .
El 18 de
enero de 1532 el visitador de la Archidiócesis, en sede vacante por la muerte
del Arzobispo Don Juan de Aragón, Mosen Francisco Torrellas dice en su decreto
de visita pastoral: "Se halla el lugar de Cosuenda constituido por un
núcleo de 45 ó 50 vecinos con sus Jurados para el régimen civil, su pequeño
hospital para enfermos y transeúntes, su iglesia parroquial situada en alto y
su ermita erigida en honor a San Juan". Con ésto el Rector Mosen Exarcos
inicia los cinco libros de esta Parroquia, aunque todo hace pensar que hacía
tiempo que funcionaba canónicamente porque el mismo Señor Torrellas alude a lo
dispuesto en lo de otras visitas anteriores y sólo contando con que llevase
muchos años se explica la existencia del templo Parroquial con sus cuatro
altares, la ermita de San Juan con su titular y la casa Rectorial con sus
fincas para dotación además de las primicias y los diezmos que se pagaban para
el sostenimiento del culto.
En 1536
se certifican un huerto y unas olivas al culto de San Miguel.
En 1541
el censo da para Cosuenda una población de 37 casas.
Sobre la
mitad del siglo XVI datan los expertos la escritura de un manuscrito aljamiado,
en lengua de raíz latina (en este caso aragonés con castellanismos) con caracteres
arábigos, en el que su transcriptor parece ser de nuestro Lugar, si se da fé a
la firma posesiva que encabeza el códice,
نخساعصثىيش
طشلاي شممشا
(Koshuwenda
'Abd Allâh), que significa “Abdalá de Cosuenda”, aunque también podía tener
Cosuenda como apellido árabe pues en el censo de 1495 en Alfamén tenemos a Braez d’Alcosuende y a Alii d’Alcosuende.
Este manuscrito (Junta XXVI, folios del 31 al 84) que se conoce como
ثءفث
ثء
شمضعهفثلا
ضعثءفش
ثى
ثم
ثم
ؤخىفخ
يث
يع
م
ؤشقىشهى (Exte
ex alquiteb quextá en él el conto de Du-l-carnáin) que significa “Éste es
el libro que está en él el cómputo de Alejandro el Magno” lo debía utilizar este tal Abdalá para predecir el
futuro por medio de la astrología pues va enunciando las virtudes y faltas de todos los signos del zodiaco.
En el
año 1559 se reconoce y amojona la Dehesa de Cosuenda. “la Bovería”, por parte
de sus comisarios, notarios y jurados del pueblo.
En 1572
entra Rector en Cosuenda Mosen Jerónimo Miravete.
En 1578 visitan Cosuenda los acompañantes del rey Felipe I de
Aragón. Cuentan las crónicas que les llamó la atención la riqueza y exuberancia
de sus montes, y que contemplaron las viviendas que formaban el lugar, estando
éstas agrupadas al pie de la Iglesia Parroquial y formado el casco por las
actuales “Serretas”, las cuestas de “los Narros”, de “l’Amargura” y de
“l’Hospital” y
"l'Estrecho
l’Olmo”, a las que se agregaron en este siglo
"la Calle
Nueva” y
"la
Carrea
Auguarón”, por el aumento a 74 casas en 1578. También se
urbaniza el antiguo “Fosal de San Juan” para zona de mercado al aire libre, la
“Plaza’l Mercáu”, y el casco absorbe la ermita de San Juan, que estaba en las
afueras del lugar, donde ahora se encuentra la “Casa Lugar”.
Esta Ermita tenía un cimbalillo sobre la puerta y en el interior tres
altares: el central de lienzo dedicado al titular San Juan Evangelista, el del
lado de la epístola de talla con una imagen de Nuestra Señora de escultura
dorada, y al otro lado un cuadro sobre tabla representando a Santa Ana y una
escultura de San Nicolás. Las paredes que cerraban el recinto tenían una
sencilla ornamentación.
La iglesia parroquial se encontraba sobre una pequeña meseta. En su torre, la actual “Lisalta”, había dos campanas y dos cimbalillos. Otro cimbalillo más pequeño estaba colocado en un ventanal del coro. En el interior de la iglesia había cuatro altares, el central dedicado a María Santísima y pintado sobre lienzo o tabla con un tabernáculo de madera adornado por cuatro columnas torneadas y dos ángeles que llevaban los atributos de la pasión. En el lado del Evangelio estaba el altar dedicado a San Blas, pintado sobre lienzo. Más adelante estaba el altar de San Bernabé, también pintado, y por último el más moderno dedicado a San Miguel, representado en un lienzo en el que se bosqueja el juicio final. De las imágenes de escultura en esta época sólo había dos en el templo parroquial: el crucifijo pequeño de la sacristía y uno mayor en el coro de estilo plateresco.
El 13 de mayo de 1585 se aprueban por el M. J. Señor Don Alonso Gregorio las ordenaciones de la Cofradía del Señor San Juan en la Ermita. Este mismo año visita la Comarca Felipe I de Aragón, pernoctando en Cosuenda, y se le rinden grandes homenajes en Cariñena con dos fuentes de vino, una de blanco y otra de tinto.
En 1586 se erige canónicamente la Cofradía del
Santo Rosario en la Iglesia y se adquiere la imagen de escultura, ricamente
ornamentada con manto dorado al estilo de la época. El primer domingo de
Octubre se estrena la imagen escultórica que actualmente honra todavía la
Cofradía del Rosario, y el Reverendo Padre Pedro Nogueras, Religioso Dominico
del Monasterio de Nuestra Señora de la Consolación de Gotor, erige la cofradía
a la que dieron su nombre todos los vecinos de este Pueblo. Contemporánea a la
fundación de esta cofradía fue la del Dulce Nombre de Jesús en la Ermita que
sólo se conoce por alguna cita incidental y por haber tenido después una
capellanía bajo la misma advocación.
A finales de este siglo se
sustituye la antigua Abadía, a la izquierda de “la Cuesta l’Amargura”, por “la
Casa Retorial”, en “la Replaceta’l Cura”.
En
1600 se sustituye en la iglesia el antiguo altar de San Bernabé, que estaba
pintado en la pared, y se coloca el busto de escultura del Santo. También se
coloca el busto de San Juan en la Ermita. Actualmente se guarda de entonces:
las campanas, que aunque fundidas repetidas veces deben conservar el bronce de
las primitivas, la cruz parroquial de primera clase, y la ordinaria; una
casulla encarnada de terciopelo labrado con algún otro ornamento de menos
valor, el cuadro de San Blas que se venera en la actual iglesia, el crucifijo
pequeño de la sacristía y el mayor colocado en la parte alta del altar
principal de la actual iglesia, el busto de San Bernabé que ahora se saca en
las tronadas, el de San Juan de la Ermita y la Virgen del Rosario que venera la
Cofradía, que es la que más mérito tiene después del Crucifijo del altar mayor
como escultura antigua. Los demás cuadros, escultura, imágenes y alhajas
pertenecen a los siglos XVII y XVIII.
Este
mismo año asisten 2
representantes de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en
Paniza y en 1602 otros 2 a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en
Cariñena.
En junio de 1602 el Rector Mosen
Jerónimo Miravete, por razones de salud, debe renunciar a su cargo a favor de
su sobrino Mosen Domingo Miravete, pero continua viviendo en el pueblo.
En 1603 asiste un representante de
Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en Cariñena.
En 1609 se hace efectiva la orden
de Felipe II de Aragón de expulsión de todos los aragoneses moriscos que
habitan el Reino, que aunque a Cosuenda parece ser que no le influye demográficamente,
a no ser que tomemos como propio a Abdalá de Cosuenda y a otros posibles
vecinos de su religión, si que le influye económicamente, puesto que éstos
sacaban de las tierras de royal de debajo de “la Lisalta” el material arcilloso
con el que luego trabajaban en sus alfares en Almonacid de la Sierra, pagando
por ello y además ayudando en obras de construcción de casas, o de obras
mayores, como la mano mudéjar que existe en la reconstrucción de esta torre,
trabajando en el campo, creando acequias, etc... Para que sirva de ejemplo del
desastre demográfico que supuso en la Comarca sólo había que ver como quedaron
los pueblos cercanos, en Alfamén quedaron 3 casas, en Almonacid igual, en
Longares 16, en Paniza 86, en Mezalocha se expulsaron 85, en Muel 306 y en
Cariñena de 600 casas quedaron 365. Este año el país
deja de organizarse en Sobrecullidas y ahora lo hace en Distritos, perteneciéndonos
el de Daroca, que no varía de límites.
A primeros de febrero de 1619 el
Rector Mosen Domingo Miravete es nombrado Canónigo de la S.I.M. de Nuestra
Señora del Pilar y empieza a regir la parroquia el Licenciado Mosen Pablo
García Romeo, nacido en Belchite entre 1590 y 1592.
En 1621 Don Francisco de Miravete
y Balaguer publica en Zaragoza el “Certamen de San Ramón” en el que honra a su
tío Mosén Jerónimo Miravete. Al año siguiente, el 2 de Junio de 1622 fallece
éste en Cosuenda, siendo enterrado su cadáver en el lado derecho del altar
mayor hacia la capilla de San Blas de la antigua iglesia poniéndose una lápida
negra con su nombre. Al edificarse a fines del siglo XVII la nueva iglesia
parroquial se trasladaron a ésta sus restos, que todavía reposan en el
presbiterio de la iglesia junto a la capilla del Corazón de María bajo una
lápida negra. Deja en su testamento 500 sueldos para cargos y de ellos se
pagaban 25 sueldos cada año para un maestro de niños, también deja otros 500
sueldos para que su renta se destinase todos los años a dotar una doncella
pobre hija de Cosuenda, otros 500, para ayudar a estudiantes de gramática,
otros 500 para celebrar todos los años una fiesta a San Jerónimo, y,
finalmente, propiedades para dotar con esplendidez dos capellanías que ordenó a
sus herederos que fundasen en esta parroquia como en efecto las fundaron de
debida forma. Un detalle singular merece mencionar y es el de que en su
testamento da a sus herederos facultad para modificar y revocar sus
disposiciones y a pesar de ello, todas ellas fueron fielmente cumplidas.
A partir
de 1630 Mosen Pablo García Romeo empieza a dar forma a lo que sería la Unión.
Oferta 500 escudos al municipio para la puesta en marcha de algún sistema que
amortigüe la pobreza. El Concejo solicita la constitución de una cambra de
trigo, pero aunque éste no la deshecha no le convence, pensando que las cambras
más que remedio de pobres son su perdición. La idea le rondaba más por tener
bien sazonados los barbechos, cosa que se solucionaba con la posesión de mulas.
La idea se concreta en la formación de una cooperativa de labradores que se
repusiesen las mulas muertas sin costos excesivos, solo pagando cinco escudos
por entrar. Comunica su idea y a algunos les parece bien y a la mayoría cosa de
risa, sobre todo a los ricos, por lo que recurre al bilbilitano Juan de Eraso,
personaje influyente en la Comarca, para que haga que dona otros 500 escudos,
del párroco, si el Concejo financiaba con otros 500. Se parte de un capital inicial de 1500 escudos y el párroco va a
Valladolid donde gasta 1000 escudos en 18 mulas. Aunque al principio sólo se
colocan 8, poco a poco, con condiciones de pago a tres años y en tres partes
iguales, se colocan las demás, resultando en la operación un superávit de 300
escudos. Luego se dispusieron los censales como fuentes de ingresos, que eran
unos títulos de deuda. Los intereses generados por éstos concederían al “unido”
hasta 50 escudos por mula que falleciese o 18 escudos por buey, ya que el
propietario se quedaba con la carne y piel de este último. Para evitar los
embargos de las cabalgaduras por posibles deudas del labrador se acordó la
propiedad de éstas para la Unión y el usufructo para el labrador.
En 1646 el Distrito de Daroca pasa a llamarse
Vereda de Daroca. Cosuenda sigue en ella. La población es de 71 casas.
En 1647
Mosen Pablo García Romeo manda imprimir en los talleres de Diego Dormer
“Ordinaciones de la Unión de Labradores del Lugar de Cosuenda, instituida por
el Lic. Pablo García Romeo, Retor de él, y por sus Jurados, Concejo y
Universidad. Dirigidas al Excelentísimo é Ilustrísimo Sr. D. Juan Cebrián,
Arzobispo de Zaragoza, del Consejo de Estado de S. M., Virrey de Aragón.
Zaragoza, por Diego Dormer”, en folio de 20 parágrafos.
El 4 de agosto de este año se hace
público instrumento de la Institución y Ordinaciones de la Unión de Labradores
en Cosuenda ante el Notario de Aguarón, Don Pedro Gimeno, y el 10 de octubre y
ante el mismo Notario Señor Gimeno el instituyente y capítulo de la Unión
corrigieron y enmendaron las primeras ordinaciones con las adiciones y
modificaciones que aconsejaba la práctica llegando hasta veintiocho las
ordinaciones.
El 16 de octubre de
1647 empieza a funcionar oficialmente la Unión pues se celebra la primera
reunión de los asociados, sobre una tercera parte de los labradores de
Cosuenda, los más pobres, que ayudan al párroco a solucionar los problemas que
iban surgiendo en el proyecto. Se acuerdan las cantidades de entrada, 5 escudos
por mula y 25 reales por buey, que se hacía extensible al cónyuge pero no a los
herederos, que si querían ingresar tenían que volver a pagar la cuota para las
caballerías que heredasen. Para evitar problemas de falta de liquidez se acuerdan
la imposición de posibles derramas en función del número de animales poseídos y
en relación 2 bueyes igual a una mula. El problema de la falta de moneda, pues
casi todas las transacciones se realizaban por medio del trueque, se solucionó
con el “Campo la Unión”, que sería labrado y cosechado en común y así se iría
haciendo frente a las derramas ya que era más fácil pagar en trabajo que en
dinero.
A
partir de 1649 comienza a dar frutos la Unión con una excelente cosecha. Con lo
que se va recogiendo en el “Campo la Unión” se van pagando las mulas y aún
sobra para préstamos de cereal para la siembra o para atender las necesidades
de los labradores pobres a cambio de trabajo. Cuando este campo entra en pleno
funcionamiento se habilitan tres graneros custodiados con tres llaves y así una
parte de cereal se podía repartir entre los labradores que lo necesitasen para
sembrar, con una pequeña tasa y a devolver con facilidades, dos almudes por
cahíz. Otra parte se reservaba para vender y para los labradores más
necesitados, los que iban sin mula y con una azada a trabajar al “Campo la
Unión”, 3 cahíces de limosna al año. También existieron problemas como las
dudas que contagiaban los que no pertenecían a la Unión a los Unidos sobre los
beneficios, cosa que subsanó el capellán prometiendo pagar el trabajo a los
labradores que acudiesen al “Campo la Unión” sin intervenir el resultado de la
cosecha y poniendo de su parte hasta completar la cantidad de 100 cahíces. Éste
gestiona ante el Arzobispo de Zaragoza, Don Juan Cebrián, que se pueda trabajar
el campo comunitario sin desatender las obligaciones religiosas y da licencia a
los Unidos para trabajar el “Campo la Unión” en domingos y les premia con 40
días de indulgencia. También dictamina pena de excomunión a los que perjudiquen
este trabajo llevándose parte de la cosecha. Por ejemplo en 1649 se recogieron
63 cahíces de trigo en el “Campo la Unión”, por lo que el párroco tenía que
entregar 37, pero elevó su aportación hasta 50, a lo que el concejo respondió
con otros 25. Esto animó a numerosos labradores que todavía no formaban parte
de la Unión, que solicitaron su entrada y se les concedió con la aportación de
dos medias de trigo por persona.
En 1654 se publica, impreso en los talleres de Diego Dormer y costando 5000 escudos, el “Tratado de la execución de la unión, tesoro y reparo de Labradores del Lugar de Cosuenda. Dedicado al Supremo Hacedor de todas las cosas, Dios, y á su Divina Providencia. Zaragoza, por Diego Dormer”, en cuartilla, con la idea de promover su extensión por todo el reino. En él dice que los principales cargos son los mayordomos encargados del cobro y administración de rentas y que eran elegidos anualmente por Asamblea General los días de Navidad y Año Nuevo, entregando las cuentas y sin poder volver a salir en 10 años. Las tres llaves del Archivo quedaban una en poder de los mayordomos, otra en poder del Jurado Mayor del pueblo y la otra en poder del Rector de la Parroquia, teniéndose que juntar obligatoriamente los tres para abrirlo. Otra condición decía que en caso de finalizar la Unión la mitad del capital se reservase para misas para su alma y la otra mitad para los pobres del pueblo, y también dice que aunque sólo hubiese una persona interesada en la continuidad de la Unión, bastase por sí solo y se quedara con todo el interés de la Unión. Cada mula tendría que trabajar una determinada extensión de cereal en el término municipal, 6 “jubadas” o yugadas de 4 “rejas” o labores anuales, cada buey 3 “jubadas” de 4 “rejas”. En caso de no disponer de esa superficie se podría completar a razón de 1200 cepas por ”jubada” de 3 “rejas”.
El 17 de enero y 3 de febrero del año 1669 Mosen Pablo García Romeo y
los unidos revocan las primitivas ordinaciones y establecen otras quince nuevas
que quedan vigentes, según el instrumento otorgado ante el Notario de Aguarón
Don A. Padules.
El 3 de agosto de 1672 fallece en
Cosuenda el Rector Mosen Pablo García Romeo, después de haber recibido los
Sacramentos de la Penitencia y de la Extremaunción, pero no el Santo Viático, al
impedirlo los vómitos de su última enfermedad. Sus restos fueron llevados a la
Ermita de San Juan en la que recibieron sepultura. No se tiene noticias de que
de allí hayan sido exhumados, y por consiguiente, allí se debieron quedar
cuando la Ermita se transformó en cárcel y toriles, y allí están a día de hoy
convertidos en polvo. Mejor honra debían haber procurado los cosuendanos del siglo
XIX a sus restos mortales que la de ser pateados por los toros con los que el
pueblo se divierte. Aunque los del siglo XVIII fundaron un aniversario anual
por su alma costeado por la Unión de Labradores.
El 2 de febrero de 1673 toma posesión de la
Rectoría de Cosuenda Mosen José Torres Busal.
El 7 de agosto de 1674 se da el suceso de la
“Forma Perdida”. Reproducimos una crónica de la época “Á pocos anyos que estaba
Rector el Dr. Torres baxaban el Viatico de la Yglesia antigua, el día ocho de
agosto, digo día siete de agosto de 1.674, para comulgar acá baxo á Ygnacio
Lescano, quién murió á el otro día ocho, baxaban el globo con dos formas; la
una, para el enfermo; la otra, para la adoración del pueblo: E aquí que se
levanta una tempestad furiosa de aire, que las varas del palio hirieron á el
Sacerdote en la cabeza. El Sacerdote levantó la mano derecha sobre la capita y
cubierta del vaso, o globo, el viento descubre el vaso; arrebata la una Forma.
Estubo perdida hasta el otro día. Púsose en penitencia todo el pueblo y buscó
con lágrimas á su Dios perdido, hallole un niño hijo d'algo. Y en acción de
gracias se hace la fiesta todos los años como el día del Corpus; el Señor hizo
un potente sermón y procesión” De manera parecida se refiere al hecho el
azulejo del Peirón de la Forma Perdida, situado donde se encontró, poniendo,
además, el nombre del niño que la encontró, José Vallés, de seis años de edad.
Quizá éste fuese el detonante para plantearse en serio la construcción de la
nueva iglesia, ya que, por la explosión demográfica que había supuesto “La
Unión”, el pueblo había cruzado al otro lado del río.
En 1675 asiste 1 representante de
Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Aldeas de Daroca celebrada en Cariñena.
En el año 1676, según la Ordenanza de
la Comunidad de Aldeas de Daroca, se ajustan los pesos y medidas con los de la
ciudad de Zaragoza, bajo pena de infracción de 60 sueldos. La unidad de
longitud era la vara (0,772 m.), que se dividía en 4 palmos (0,193 m.) o en 3
tercias (0,257 m.). La unidad de peso era la arroba (12600 g.), que se dividía
en 36 libras (350 g., el actual “cuarto y metá”). La libra se dividía en 12
onzas (29,16 g.) y la onza en 16 adarmes o arienzos (1,8 g.). La unidad de
capacidad en los áridos era el cahíz o cafiz, que se dividía en 8 medias, y la
media en 12 almudes. También era la fanega, que se dividía en 4 cuartales, y el
cuartal en 4 cuartillas. El aceite se medía en arrobas (13,93 l.), que se
dividía en 36 libras (0,39 l.). El aguardiente se medía también en arrobas
(13,33 l.), que se dividía en 36 libras (0,37 l.). Y el vino en alqueces o
nietros (118,92 l.), que se dividía en 12 cantaros (9,91 l.), y el cantaro en
16 cuartillos (0,62 l.)
En
1681 se empieza la construcción de la nueva iglesia, poniendo Mosen José Torres
Busal 1000 libras jaquesas y ayudando los vecinos. El 15 de diciembre de 1686
se bendice el nuevo templo y se trasladan los accesorios de la Iglesia antigua
a la nueva. Concurren a este acto los beneficiados y vecinos de Cosuenda, los
Capítulos eclesiásticos de Aguarón y de Almonacid de la Sierra y otros muchos
sacerdotes, los concejos de ambas villas y muchos de sus moradores. (Para ver el Plano turístico de la Iglesia pulsa
aquí).
Mosen
José Torres Busal debe poner 500 libras jaquesas más para ver construido el
nuevo templo por sus dos defectos: 1. Hubo que revestir de ladrillo sus muros
de tierra y 2. Al estar levantado junto al río, se hizo necesaria toda una
defensa de tapial que librase al templo de posibles inundaciones, inicio de la
canalización del río, que al separar el pueblo en dos obligó a la construcción
de los dos primeros puentes, el de la Plaza, peatonal, muy diferente de cómo lo
conocemos ahora, y el de la Fuente, para caballerías y carros.
Este
templo no estaba tan completo como lo conocemos hoy porque la torre era un sencillo campanario situado a
la altura de donde ahora está el reloj, carecía de las capillas de San Juan, San Bernabé y el Santísimo Cristo,
que fueron construidas en el siglo siguiente, pero ya tenía sus tres naves
cubiertas por bóvedas de cañón, su crucero coronado por la cúpula y su órgano,
que debió de ser el mismo de la iglesia antigua, agregándole el aflautado.
También
faltaban todavía los retablos y sólo había en el presbiterio una mesa altar con su Sagrario y el Crucifijo grande que
todavía existe en la parte alta del altar mayor, siendo el mismo que había en
la Iglesia Antigua, pues sus rasgos escultóricos lo hacen anterior al siglo
XVII, semejando de los siglos XIV o XV.
La organización de los altares fue: En el lado del Evangelio, el lugar que ahora
ocupa el altar de San Ramón, San Bernabé, y al otro lado, donde ahora está San
Antonio de Padua, San Juan de l'Armita, traido de su templo, por lo que
supuestamente se abandonan tanto la Iglesia Antigua o Alta como la Ermita de
San Juan en favor del nuevo templo.
El 2 de octubre de 1696 Mosen José
Torres Busal deja la Parroquia de Cosuenda en beneficio de la de San Pablo de
Zaragoza, dejando 400 libras jaquesas para la construcción del Altar Mayor de
la nueva iglesia. Ocupa su lugar su sobrino Mosen Juan Bautista Busal, a quien
debemos parte de nuestra historia por su celo y orden en el Archivo Parroquial.
El 19 de marzo de 1697 Mosen Juan Bautista Busal celebra su primera misa como
Rector.
A principios del siglo XVIII se realiza el Retablo
del Altar Mayor colocando en su centro la Reina de los Ángeles, titular de la
Parroquia, a los lados las imágenes de San Pedro y San Pablo, en la parte alta
el antiguo crucifijo y sobre las cornisas de las cuatro columnas las estatuas
de los cuatro evangelistas. También se hizo los dos nuevos altares, uno a San
Bernabé, que no había más imagen que el busto bajado de la Iglesia Antigua, que
aún se saca en las tronadas, y que estaba colocado en un altar provisional,
donde ahora está San Ramón, aunque sin el segundo cuerpo que ocupa el cuadro de
Santa Lucía, y otro a San Juan de l'Armita, con el busto que estaba en su
Ermita, donde ahora está San Antonio de Padua, y que tampoco tenía el cuadro de la
Inmaculada, agregado posteriormente.
Las imágenes eran las que actualmente están en las
columnas. Costaron estos altares 500 libras jaquesas cada uno, siendo costeado
el de San Juan por la Rectoría, y el de San Bernabé, aunque nada consta, debió
ser costeado por los jurados y el pueblo. Así se consiguieron hacer las
esculturas de cuerpo entero y tallar y dorar ricamente los altares, colocándolos en los testeros del crucero y llenando así los dos huecos
principales.
El estado del pueblo en estos años era
esplendoroso. Había unas 250 casas, que ya se extendían homogéneamente a los
dos lados del Río. La "Unión de Labradores" llevaba una vida pujante
pues estaban inscritos todos los labradores, y no solo estaban aseguradas las
dieciocho mulas compradas por el Rector Romeo, sino todas las del pueblo, así
como los bueyes. A un toque especial de campana en días determinados acudían
los “unidos” a trabajar los campos de la Sociedad. El que no acudía pagaba diez
reales de multa y el que promovía algún altercado veinte. Todos los años
asistían los “unidos” a la fiesta de San Antón, y después de la fiesta se celebraba la junta general, de la
que los mayordomos presentaban las cuentas del año anterior y se nombraban los
cargos para el año siguiente.
En el orden religioso, al Rector se le pagaba el
“diezmo”, la décima parte de todos los frutos, que el de los cereales se pagaba
en las mismas eras, el del aceite en el molino, y los que habían vendido las
olivas lo pagaban en dinero, y el de las uvas debían llevarlo los cosecheros a los
mismos trujales de la Rectoría, abonando el Rector un dinero por cada carga, lo
que podía llevar una caballería, actualmente normalizado en 100 kg., como
gratificación por llevársela. Luego todos los
3 de mayo se llevaban los ganados a "la Casa Lugar" para elegir el
“diezmo”, que una vez elegido era costumbre que el Rector convidara a los
cosecheros. De este “diezmo” el Rector pagaba la cuarta parte al Arzobispo de
Zaragoza y las otras tres cuartas partes pasaban a engrosar las pertenencias de
la Rectoría, aunque la décima de corderos y aceite le pertenecía por completo,
además de tener las ofrendas de cera y pan en los entierros, y la “renta de la
primicia”, que administraban los Jurados bajo la vigilancia del Rector, y con
la que se atendía a pagar al Sacristán y los gastos del Culto. La Rectoría la
componían el Rector y tres beneficiados, uno que desempeñaba la capellanía de
San Miguel, celebrando tres misas semanales en su altar, y dos que desempeñaban
las capellanías de Miravete, celebrando dos misas semanales en el altar de San
Blas. Esta Capellanía tenía también sus fincas y rentas propias.
En 1700 muere sin descendencia Carlos II de
Aragón. Se desencadena una lucha por la sucesión de la Corona que divide al
país pues por una parte, los más, están a favor de Carlos de Austria y por otra, los
menos de Felipe de Borbón. Se desencadenan fuertes batallas en los alrededores
y el Rector pide a los cosuendanos que no intervengan. Aún así los ejércitos
toman muchas veces caballerías, se producen robos, etc... El país se empieza a
decantar más por Carlos de Austria, que jura los fueros, pero Felipe de Borbón
da un grandísimo golpe de efecto en la batalla de Almansa y se corona rey en
1707.
Cosuenda hasta la incorporación en el Reino de Aragón (Hasta 1119)
Cosuenda en el Estado Español Moderno (1707-1936)