Comenzamos este capítulo en 1119 con la Incorporación de Quswilda al Reino de Aragón por parte del rey  Alfonso I. En principio también se incorpora al Obispado de Sigüenza.

Así en 1121 se produce la Batalla de Cutanda, cerca de Calamocha, que abre los caminos del Sur y asegura las tierras ya incorporadas. Por ello Alfonso I de Aragón concede, entre otros pueblos, a Cosuenda la Carta Puebla en 1125, y repuebla el pueblo con bearneses y bigordanos y en menor parte con navarros y montañeses aragoneses.

En 1127 Cosuenda entra, hasta nuestros días, en el Obispado de Zaragoza, Arzobispado desde 1318.

 

En el año 1132 Ramiro II de Aragón concede el primer Fuero de Daroca y en 1142 Ramón Berenguer IV de Barcelona y Príncipe de Aragón renueva el Fuero de Daroca concedido por su suegro de la manera siguiente:

"Ego, comes Raymundus Barcilonensis et princeps Aragone, concedo et otorgo istam cartam et istum forum et quidquid boni invenerint de his decem annis et do illis istos terminos de Vila Feliç ad Altea, a Cemballe, a Cubedo, a Cubillego, a Zafra, a Rodenas, a Sancta Maria , a Castiell Sauib, a Demuz, a Serreilla, ad Alpont, a la Cirab, a Tor Alba, a Montan, a Linares, a Rio de Martin, ad Vesa, a Fonte de Tossos, a Villa Nova, a Longares, a Cosuelda, a Codo, a Miedes, istas prenominatas cum suis terminis. Sunt testes: Lop Lopet, Artal, Arpa, Fortun Aztenaret, Garcia sanz de Vesa, Deus Adiuda, Pedro Martin, señior de Almaçan, Analdus Estopa [nnan], Guillen de [Sobirat] Berenguer de Barcilone, Mir de Luçan, Fortun Garces, maiordomo, Ernes Sanç de Siarç. Sancius Enegones, senior de Daroca, Bernardus, episcopus Cesaraugustanus. Dominante comité Raimundo in Barcilona et in Aragona et in Cesaraugusta. Regnante imperatore Leonis in Toleto et in Soria et in Calaforra et in tota Castella. Facta carta mense novembris, era M C LXXXª.

S [signo] Raimundi Comes. Signum regis [signo] Ildefonsi.

Qui voluerit corrumpere hanc cartam vel confringere rupta sint viscera eius et veniat super illum maledictio Dei et Sante Marie [et omnium ] sanctorum [et sit] male dictus et anatematizatus cum Juda traditore et cum Datam et Abiron in inferno habeat mansionem. Amen.

Que significa: “Yo, Ramón, conde de Barcelona y príncipe de Aragón, concedo y otorgo esta carta y este fuero y cualquier bien que hayan adquirido desde hace diez años y les doy estos términos de Villafefeliche a Atea, a Cimballa, a Cubel, a Cubillejo, a Zafra, a Ródenas, a Santa María de Albarracín, a Castelfabib, a Ademuz, a Serrilla, a Alpuente, a Cirad, a Torralba, a Montón, a Linares, a Martín de Río, a Huesa, a Tosos, a Villanueva, a Longares, a Cosuenda, a Codos, a Miedes estos lugares señalados y sus términos. Son testigos: Lope López, Artal, Arpa, Fortún Aznar, García Sanz de Vesa, con la ayuda de Dios, Pedro Martín, señor de Almazán, Arnaldo Estopiñán, Guillén de Sobirat, Berenguer de Barcelona, Mir de Luzán, Fortún Garcés, mayordomo, Iñigo Sanz de Siare, Sancho Iñiguez, señor de Daroca, Bernardo, obispo de Zaragoza. Mandando el conde Ramón en Barcelona, en Aragón y en Zaragoza. Reinando el emperador de León en Toledo, en Soria, en Calahorra y en toda Castilla. Hecha la carta en el mes de noviembre del año 1142.

Signo del conde Ramón. Signo del rey Alfonso.

Si alguien quisiera corromper o destruir esta carta sean rotas sus entrañas y venga sobre él la maldición de Dios y de Santa María y de todos los Santos y sea maldito y anatematizado como Judas el traidor y con Satán y Abirón tenga su morada en el infierno, Amén.”

A principios del siglo XIII al dirigirse de Zaragoza a Valencia el rey Don Jaime I de Aragón hace noche en Cariñena, pernoctando sus arqueros en Cosuenda. En ese tiempo se divide el Reino en Merinados y Bailíos. Cosuenda está en él de Daroca.

 

En 1242 la organización de la Comunidad de Aldeas de Daroca es un hecho, Jaime I de Aragón autoriza a las aldeas sus reuniones por separado de la villa y sin presencia de sus representantes. Este acto y otros hasta 1271 suponen la fundación de la Comunidad. Ésta era un verdadero estado dentro de otro pues, basándose en el Fuero de 1142, estableció sus propios órganos de gobierno, con sus oficiales que se reunían en plegas, tenía representación en las Cortes por separado de la Villa.

 

En el año 1256 Jaime I de Aragón aprueba la división de la Comunidad de Aldeas de Daroca en 5 Sesmas, perteneciendo Cosuenda a la del Campo de Langa.

 

En 1291 Alfonso II de Aragón concede al Señorío de los Luna la villa de Almonacid de la Sierra, que hasta entonces había sido de realengo, como Cosuenda.  A finales de este siglo el Reino se divide en Sobrejunterías. Cosuenda está en la de Daroca.

En junio de 1357 Pedro IV de Aragón visita Cosuenda y preside el día 30 las primeras Cortes de Aragón que se imprimieron, celebradas en la Iglesia de Santa María en Cariñena. Pero el 20 de febrero de 1363 la invasión de Castilla llega a Cosuenda, donde se juntan el ejército castellano y los refuerzos mandados por Pedro IV de Aragón. El pueblo queda totalmente destrozado, así como Aguarón, Encinacorba y Paniza. La población se refugia en Cariñena. La guerra prosigue hasta el 16 de abril de 1363 cuando Pedro I de Castilla toma Cariñena, después de dos meses de batallas en la comarca, y manda cortar las orejas, la nariz y las manos a las personas que allí se encontraban, según la tradición popular.

 

El pueblo se empieza a construir de nuevo lentamente y a finales de este siglo se cree que  el Arzobispo de Zaragoza, García Fernández de Heredia, manda reconstruir el Castillo de Cosuenda, aunque algunos historiadores lo datan del siglo siguiente.

En julio de 1411 muere sin descendencia Martín I de Aragón. Don Antón de Luna, señor de Almonacid de la Sierra, se alía con el Conde de Urgell, pretendiente a la Corona de Aragón, y en estas tierras traman el asesinato del Arzobispo de Zaragoza, que apoyaba a Don Fernando de Antequera. El asesinato se consuma el 1 de agosto, entre Ricla y La Almunia de Doña Godina. Después, al salir elegido Don Fernando en el Compromiso de Caspe como Rey, éste confisca todas las riquezas de los Luna, en Almonacid de la Sierra, en favor de los Urrea, Condes de Aranda, que sí que le habían apoyado.

En 1463 Aragón se divide en 12 Sobrecullidas, división de carácter administrativo, la Comunidad de Aldeas de Daroca, y Cosuenda con ella, se integra políticamente en la Sobrecullida de Daroca.

 

El 2 de noviembre de 1495 los censores de Fernando II de Aragón visitan Cosuenda, dando su visita la siguiente relación:

SOBRECULLIDA DE DAROCA

COMISARIO: PEDRO CAPDEVILA, Ciudadano de Çaragoça

NOTARIO: FRANCISCO VILANOVA

 

COSUENDA

Aldea de Daroca

41 Fuegos

RVC: Hon. Mossen Miguel Thomas, JD: Domingo Bernabeu - Domingo Valles, TT: Anthon Aviego /a/, notario - Johan Serrano, escudero del comisario.

Mossen Miguel Thomas, vicario

Domingo Bernabeu

Berthomeu de Xorcas

Gonçalbo Lazaro

Domingo Julian

Miguel Quentin

Johan Vicent

Johan Castilla

Pero Riella

Johan Lorent

Anthon de Luecha

Johan Pelexero

Jayme Serrano

Pero Perez

Johan de Vergada

Domingo Cibrian

Johan Sancho

Johan Quentin

Johan Serrano

Pero Ferrandez

Martín d'Alegria

Johan de Luecha

Miguel Crabero

Johan Manso

Johan Crabero

Johan Pascual

Johan de Val

Pero Felipe

Miguel Ximeno

Anthon Climent

Simon de Segura

Anthon Royo

Pedro de Gurita, pelayre

Jayme Pardo

Johan de Lope

Blas de Langa

Simont Lazaro

Mingo Xarch

Domingo Valles

Pascual Ximeno

Mingo Naharro

 

El censo de 1510 da para Cosuenda una población de 35 casas. Este año asiste un representante de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en Villarreal de Huerva. Al año siguiente asiste otro representante de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en Báguena.

El 14 de febrero de 1526 Carlos I de Aragón ordena en todo el Reino la conversión de los musulmanes aragoneses al cristianismo, orden que parece no tener valor en nuestro pueblo por la falta de documentación de éstos, pero que aún así reseñamos por la importante población flotante de religión musulmana que sí que tenemos constancia que estaba en el pueblo.

En 1528 asiste un representante de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en Romanos. Poco después el Rector Mosen Exarcos empieza los primeros cinco libros conservados de la iglesia .

El 18 de enero de 1532 el visitador de la Archidiócesis, en sede vacante por la muerte del Arzobispo Don Juan de Aragón, Mosen Francisco Torrellas dice en su decreto de visita pastoral: "Se halla el lugar de Cosuenda constituido por un núcleo de 45 ó 50 vecinos con sus Jurados para el régimen civil, su pequeño hospital para enfermos y transeúntes, su iglesia parroquial situada en alto y su ermita erigida en honor a San Juan". Con ésto el Rector Mosen Exarcos inicia los cinco libros de esta Parroquia, aunque todo hace pensar que hacía tiempo que funcionaba canónicamente porque el mismo Señor Torrellas alude a lo dispuesto en lo de otras visitas anteriores y sólo contando con que llevase muchos años se explica la existencia del templo Parroquial con sus cuatro altares, la ermita de San Juan con su titular y la casa Rectorial con sus fincas para dotación además de las primicias y los diezmos que se pagaban para el sostenimiento del culto.

En 1536 se certifican un huerto y unas olivas al culto de San Miguel.

En 1541 el censo da para Cosuenda una población de 37 casas.

Sobre la mitad del siglo XVI datan los expertos la escritura de un manuscrito aljamiado, en lengua de raíz latina (en este caso aragonés con castellanismos) con caracteres arábigos, en el que su transcriptor parece ser de nuestro Lugar, si se da fé a la firma posesiva que encabeza el códice, نخساعصثىيش طشلاي شممشا (Koshuwenda 'Abd Allâh), que significa “Abdalá de Cosuenda”, aunque también podía tener Cosuenda como apellido árabe pues en el censo de 1495 en Alfamén tenemos a Braez d’Alcosuende y a Alii d’Alcosuende. Este manuscrito (Junta XXVI, folios del 31 al 84) que se conoce como ثءفث ثء شمضعهفثلا ضعثءفش ثى ثم ثم ؤخىفخ يث يع م ؤشقىشهى (Exte ex alquiteb quextá en él el conto de Du-l-carnáin) que significa “Éste es el libro que está en él el cómputo de Alejandro el Magno” lo debía utilizar este tal Abdalá para predecir el futuro por medio de la astrología pues va enunciando  las virtudes y faltas de todos los signos del zodiaco.

En el año 1559 se reconoce y amojona la Dehesa de Cosuenda. “la Bovería”, por parte de sus comisarios, notarios y jurados del pueblo.

En 1572 entra Rector en Cosuenda Mosen Jerónimo Miravete.

 

En 1578 visitan Cosuenda los acompañantes del rey Felipe I de Aragón. Cuentan las crónicas que les llamó la atención la riqueza y exuberancia de sus montes, y que contemplaron las viviendas que formaban el lugar, estando éstas agrupadas al pie de la Iglesia Parroquial y formado el casco por las actuales “Serretas”, las cuestas de “los Narros”, de “l’Amargura” y de “l’Hospital” y "l'Estrecho l’Olmo”, a las que se agregaron en este siglo "la Calle Nueva” y "la Carrea Auguarón”, por el aumento a 74 casas en 1578. También se urbaniza el antiguo “Fosal de San Juan” para zona de mercado al aire libre, la “Plaza’l Mercáu”, y el casco absorbe la ermita de San Juan, que estaba en las afueras del lugar, donde ahora se encuentra la “Casa Lugar”.

Esta Ermita tenía un cimbalillo sobre la puerta y en el interior tres altares: el central de lienzo dedicado al titular San Juan Evangelista, el del lado de la epístola de talla con una imagen de Nuestra Señora de escultura dorada, y al otro lado un cuadro sobre tabla representando a Santa Ana y una escultura de San Nicolás. Las paredes que cerraban el recinto tenían una sencilla ornamentación.

 

La iglesia parroquial se encontraba sobre una pequeña meseta. En su torre, la actual “Lisalta”, había dos campanas y dos cimbalillos. Otro cimbalillo más pequeño estaba colocado en un ventanal del coro. En el interior de la iglesia había cuatro altares, el central dedicado a María Santísima y pintado sobre lienzo o tabla con un tabernáculo de madera adornado por cuatro columnas torneadas y dos ángeles que llevaban los atributos de la pasión. En el lado del Evangelio estaba el altar dedicado a San Blas, pintado sobre lienzo. Más adelante estaba el altar de San Bernabé, también pintado, y por último el más moderno dedicado a San Miguel, representado en un lienzo en el que se bosqueja el juicio final. De las imágenes de escultura en esta época sólo había dos en el templo parroquial: el crucifijo pequeño de la sacristía y uno mayor en el coro de estilo plateresco.

 

El 13 de mayo de 1585 se aprueban por el M. J. Señor Don Alonso Gregorio las ordenaciones de la Cofradía del Señor San Juan en la Ermita. Este mismo año visita la Comarca Felipe I de Aragón, pernoctando en Cosuenda, y se le rinden grandes homenajes en Cariñena con dos fuentes de vino, una de blanco y otra de tinto.

 

En 1586 se erige canónicamente la Cofradía del Santo Rosario en la Iglesia y se adquiere la imagen de escultura, ricamente ornamentada con manto dorado al estilo de la época. El primer domingo de Octubre se estrena la imagen escultórica que actualmente honra todavía la Cofradía del Rosario, y el Reverendo Padre Pedro Nogueras, Religioso Dominico del Monasterio de Nuestra Señora de la Consolación de Gotor, erige la cofradía a la que dieron su nombre todos los vecinos de este Pueblo. Contemporánea a la fundación de esta cofradía fue la del Dulce Nombre de Jesús en la Ermita que sólo se conoce por alguna cita incidental y por haber tenido después una capellanía bajo la misma advocación.

 

A finales de este siglo se sustituye la antigua Abadía, a la izquierda de “la Cuesta l’Amargura”, por “la Casa Retorial”, en “la Replaceta’l Cura”.

En 1600 se sustituye en la iglesia el antiguo altar de San Bernabé, que estaba pintado en la pared, y se coloca el busto de escultura del Santo. También se coloca el busto de San Juan en la Ermita. Actualmente se guarda de entonces: las campanas, que aunque fundidas repetidas veces deben conservar el bronce de las primitivas, la cruz parroquial de primera clase, y la ordinaria; una casulla encarnada de terciopelo labrado con algún otro ornamento de menos valor, el cuadro de San Blas que se venera en la actual iglesia, el crucifijo pequeño de la sacristía y el mayor colocado en la parte alta del altar principal de la actual iglesia, el busto de San Bernabé que ahora se saca en las tronadas, el de San Juan de la Ermita y la Virgen del Rosario que venera la Cofradía, que es la que más mérito tiene después del Crucifijo del altar mayor como escultura antigua. Los demás cuadros, escultura, imágenes y alhajas pertenecen a los siglos XVII y XVIII.

 

Este mismo año asisten 2 representantes de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en Paniza y en 1602 otros 2 a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en Cariñena.

En junio de 1602 el Rector Mosen Jerónimo Miravete, por razones de salud, debe renunciar a su cargo a favor de su sobrino Mosen Domingo Miravete, pero continua viviendo en el pueblo.

En 1603 asiste un representante de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Daroca celebrada en Cariñena.

En 1609 se hace efectiva la orden de Felipe II de Aragón de expulsión de todos los aragoneses moriscos que habitan el Reino, que aunque a Cosuenda parece ser que no le influye demográficamente, a no ser que tomemos como propio a Abdalá de Cosuenda y a otros posibles vecinos de su religión, si que le influye económicamente, puesto que éstos sacaban de las tierras de royal de debajo de “la Lisalta” el material arcilloso con el que luego trabajaban en sus alfares en Almonacid de la Sierra, pagando por ello y además ayudando en obras de construcción de casas, o de obras mayores, como la mano mudéjar que existe en la reconstrucción de esta torre, trabajando en el campo, creando acequias, etc... Para que sirva de ejemplo del desastre demográfico que supuso en la Comarca sólo había que ver como quedaron los pueblos cercanos, en Alfamén quedaron 3 casas, en Almonacid igual, en Longares 16, en Paniza 86, en Mezalocha se expulsaron 85, en Muel 306 y en Cariñena de 600 casas quedaron 365. Este año el país deja de organizarse en Sobrecullidas y ahora lo hace en Distritos, perteneciéndonos el de Daroca, que no varía de límites.

 

A primeros de febrero de 1619 el Rector Mosen Domingo Miravete es nombrado Canónigo de la S.I.M. de Nuestra Señora del Pilar y empieza a regir la parroquia el Licenciado Mosen Pablo García Romeo, nacido en Belchite entre 1590 y 1592.

En 1621 Don Francisco de Miravete y Balaguer publica en Zaragoza el “Certamen de San Ramón” en el que honra a su tío Mosén Jerónimo Miravete. Al año siguiente, el 2 de Junio de 1622 fallece éste en Cosuenda, siendo enterrado su cadáver en el lado derecho del altar mayor hacia la capilla de San Blas de la antigua iglesia poniéndose una lápida negra con su nombre. Al edificarse a fines del siglo XVII la nueva iglesia parroquial se trasladaron a ésta sus restos, que todavía reposan en el presbiterio de la iglesia junto a la capilla del Corazón de María bajo una lápida negra. Deja en su testamento 500 sueldos para cargos y de ellos se pagaban 25 sueldos cada año para un maestro de niños, también deja otros 500 sueldos para que su renta se destinase todos los años a dotar una doncella pobre hija de Cosuenda, otros 500, para ayudar a estudiantes de gramática, otros 500 para celebrar todos los años una fiesta a San Jerónimo, y, finalmente, propiedades para dotar con esplendidez dos capellanías que ordenó a sus herederos que fundasen en esta parroquia como en efecto las fundaron de debida forma. Un detalle singular merece mencionar y es el de que en su testamento da a sus herederos facultad para modificar y revocar sus disposiciones y a pesar de ello, todas ellas fueron fielmente cumplidas.

 

A partir de 1630 Mosen Pablo García Romeo empieza a dar forma a lo que sería la Unión. Oferta 500 escudos al municipio para la puesta en marcha de algún sistema que amortigüe la pobreza. El Concejo solicita la constitución de una cambra de trigo, pero aunque éste no la deshecha no le convence, pensando que las cambras más que remedio de pobres son su perdición. La idea le rondaba más por tener bien sazonados los barbechos, cosa que se solucionaba con la posesión de mulas. La idea se concreta en la formación de una cooperativa de labradores que se repusiesen las mulas muertas sin costos excesivos, solo pagando cinco escudos por entrar. Comunica su idea y a algunos les parece bien y a la mayoría cosa de risa, sobre todo a los ricos, por lo que recurre al bilbilitano Juan de Eraso, personaje influyente en la Comarca, para que haga que dona otros 500 escudos, del párroco, si el Concejo financiaba con otros 500.  Se parte de un capital inicial de 1500 escudos y el párroco va a Valladolid donde gasta 1000 escudos en 18 mulas. Aunque al principio sólo se colocan 8, poco a poco, con condiciones de pago a tres años y en tres partes iguales, se colocan las demás, resultando en la operación un superávit de 300 escudos. Luego se dispusieron los censales como fuentes de ingresos, que eran unos títulos de deuda. Los intereses generados por éstos concederían al “unido” hasta 50 escudos por mula que falleciese o 18 escudos por buey, ya que el propietario se quedaba con la carne y piel de este último. Para evitar los embargos de las cabalgaduras por posibles deudas del labrador se acordó la propiedad de éstas para la Unión y el usufructo para el labrador.

 

En 1646 el Distrito de Daroca pasa a llamarse Vereda de Daroca. Cosuenda sigue en ella. La población es de 71 casas.

 

En 1647 Mosen Pablo García Romeo manda imprimir en los talleres de Diego Dormer “Ordinaciones de la Unión de Labradores del Lugar de Cosuenda, instituida por el Lic. Pablo García Romeo, Retor de él, y por sus Jurados, Concejo y Universidad. Dirigidas al Excelentísimo é Ilustrísimo Sr. D. Juan Cebrián, Arzobispo de Zaragoza, del Consejo de Estado de S. M., Virrey de Aragón. Zaragoza, por Diego Dormer”, en folio de 20 parágrafos.

El 4 de agosto de este año se hace público instrumento de la Institución y Ordinaciones de la Unión de Labradores en Cosuenda ante el Notario de Aguarón, Don Pedro Gimeno, y el 10 de octubre y ante el mismo Notario Señor Gimeno el instituyente y capítulo de la Unión corrigieron y enmendaron las primeras ordinaciones con las adiciones y modificaciones que aconsejaba la práctica llegando hasta veintiocho las ordinaciones.

El 16 de octubre de 1647 empieza a funcionar oficialmente la Unión pues se celebra la primera reunión de los asociados, sobre una tercera parte de los labradores de Cosuenda, los más pobres, que ayudan al párroco a solucionar los problemas que iban surgiendo en el proyecto. Se acuerdan las cantidades de entrada, 5 escudos por mula y 25 reales por buey, que se hacía extensible al cónyuge pero no a los herederos, que si querían ingresar tenían que volver a pagar la cuota para las caballerías que heredasen. Para evitar problemas de falta de liquidez se acuerdan la imposición de posibles derramas en función del número de animales poseídos y en relación 2 bueyes igual a una mula. El problema de la falta de moneda, pues casi todas las transacciones se realizaban por medio del trueque, se solucionó con el “Campo la Unión”, que sería labrado y cosechado en común y así se iría haciendo frente a las derramas ya que era más fácil pagar en trabajo que en dinero.

 

A partir de 1649 comienza a dar frutos la Unión con una excelente cosecha. Con lo que se va recogiendo en el “Campo la Unión” se van pagando las mulas y aún sobra para préstamos de cereal para la siembra o para atender las necesidades de los labradores pobres a cambio de trabajo. Cuando este campo entra en pleno funcionamiento se habilitan tres graneros custodiados con tres llaves y así una parte de cereal se podía repartir entre los labradores que lo necesitasen para sembrar, con una pequeña tasa y a devolver con facilidades, dos almudes por cahíz. Otra parte se reservaba para vender y para los labradores más necesitados, los que iban sin mula y con una azada a trabajar al “Campo la Unión”, 3 cahíces de limosna al año. También existieron problemas como las dudas que contagiaban los que no pertenecían a la Unión a los Unidos sobre los beneficios, cosa que subsanó el capellán prometiendo pagar el trabajo a los labradores que acudiesen al “Campo la Unión” sin intervenir el resultado de la cosecha y poniendo de su parte hasta completar la cantidad de 100 cahíces. Éste gestiona ante el Arzobispo de Zaragoza, Don Juan Cebrián, que se pueda trabajar el campo comunitario sin desatender las obligaciones religiosas y da licencia a los Unidos para trabajar el “Campo la Unión” en domingos y les premia con 40 días de indulgencia. También dictamina pena de excomunión a los que perjudiquen este trabajo llevándose parte de la cosecha. Por ejemplo en 1649 se recogieron 63 cahíces de trigo en el “Campo la Unión”, por lo que el párroco tenía que entregar 37, pero elevó su aportación hasta 50, a lo que el concejo respondió con otros 25. Esto animó a numerosos labradores que todavía no formaban parte de la Unión, que solicitaron su entrada y se les concedió con la aportación de dos medias de trigo por persona.

 

En 1654 se publica, impreso en los talleres de Diego Dormer y costando 5000 escudos, el “Tratado de la execución de la unión, tesoro y reparo de Labradores del Lugar de Cosuenda. Dedicado al Supremo Hacedor de todas las cosas, Dios, y á su Divina Providencia. Zaragoza, por Diego Dormer”, en cuartilla, con la idea de promover su extensión por todo el reino. En él dice que los principales cargos son los mayordomos encargados del cobro y administración de rentas y que eran elegidos anualmente por Asamblea General los días de Navidad y Año Nuevo, entregando las cuentas y sin poder volver a salir en 10 años. Las tres llaves del Archivo quedaban una en poder de los mayordomos, otra en poder del Jurado Mayor del pueblo y la otra en poder del Rector de la Parroquia, teniéndose que juntar obligatoriamente los tres para abrirlo. Otra condición decía que en caso de finalizar la Unión la mitad del capital se reservase para misas para su alma y la otra mitad para los pobres del pueblo, y también dice que aunque sólo hubiese una persona interesada en la continuidad de la Unión, bastase por sí solo y se quedara con todo el interés de la Unión. Cada mula tendría que trabajar una determinada extensión de cereal en el término municipal, 6 “jubadas” o yugadas de 4 “rejas” o labores anuales, cada buey 3 “jubadas” de 4 “rejas”. En caso de no disponer de esa superficie se podría completar a razón de 1200 cepas por ”jubada” de 3 “rejas”.

 

El 17 de enero y 3 de febrero del año 1669 Mosen Pablo García Romeo y los unidos revocan las primitivas ordinaciones y establecen otras quince nuevas que quedan vigentes, según el instrumento otorgado ante el Notario de Aguarón Don A. Padules.

 

El 3 de agosto de 1672 fallece en Cosuenda el Rector Mosen Pablo García Romeo, después de haber recibido los Sacramentos de la Penitencia y de la Extremaunción, pero no el Santo Viático, al impedirlo los vómitos de su última enfermedad. Sus restos fueron llevados a la Ermita de San Juan en la que recibieron sepultura. No se tiene noticias de que de allí hayan sido exhumados, y por consiguiente, allí se debieron quedar cuando la Ermita se transformó en cárcel y toriles, y allí están a día de hoy convertidos en polvo. Mejor honra debían haber procurado los cosuendanos del siglo XIX a sus restos mortales que la de ser pateados por los toros con los que el pueblo se divierte. Aunque los del siglo XVIII fundaron un aniversario anual por su alma costeado por la Unión de Labradores.

El 2 de febrero de 1673 toma posesión de la Rectoría de Cosuenda Mosen José Torres Busal.

 

El 7 de agosto de 1674 se da el suceso de la “Forma Perdida”. Reproducimos una crónica de la época “Á pocos anyos que estaba Rector el Dr. Torres baxaban el Viatico de la Yglesia antigua, el día ocho de agosto, digo día siete de agosto de 1.674, para comulgar acá baxo á Ygnacio Lescano, quién murió á el otro día ocho, baxaban el globo con dos formas; la una, para el enfermo; la otra, para la adoración del pueblo: E aquí que se levanta una tempestad furiosa de aire, que las varas del palio hirieron á el Sacerdote en la cabeza. El Sacerdote levantó la mano derecha sobre la capita y cubierta del vaso, o globo, el viento descubre el vaso; arrebata la una Forma. Estubo perdida hasta el otro día. Púsose en penitencia todo el pueblo y buscó con lágrimas á su Dios perdido, hallole un niño hijo d'algo. Y en acción de gracias se hace la fiesta todos los años como el día del Corpus; el Señor hizo un potente sermón y procesión” De manera parecida se refiere al hecho el azulejo del Peirón de la Forma Perdida, situado donde se encontró, poniendo, además, el nombre del niño que la encontró, José Vallés, de seis años de edad. Quizá éste fuese el detonante para plantearse en serio la construcción de la nueva iglesia, ya que, por la explosión demográfica que había supuesto “La Unión”, el pueblo había cruzado al otro lado del río.

 

En 1675 asiste 1 representante de Cosuenda a la Plega de la Comunidad de Aldeas de Daroca celebrada en Cariñena.

En el año 1676, según la Ordenanza de la Comunidad de Aldeas de Daroca, se ajustan los pesos y medidas con los de la ciudad de Zaragoza, bajo pena de infracción de 60 sueldos. La unidad de longitud era la vara (0,772 m.), que se dividía en 4 palmos (0,193 m.) o en 3 tercias (0,257 m.). La unidad de peso era la arroba (12600 g.), que se dividía en 36 libras (350 g., el actual “cuarto y metá”). La libra se dividía en 12 onzas (29,16 g.) y la onza en 16 adarmes o arienzos (1,8 g.). La unidad de capacidad en los áridos era el cahíz o cafiz, que se dividía en 8 medias, y la media en 12 almudes. También era la fanega, que se dividía en 4 cuartales, y el cuartal en 4 cuartillas. El aceite se medía en arrobas (13,93 l.), que se dividía en 36 libras (0,39 l.). El aguardiente se medía también en arrobas (13,33 l.), que se dividía en 36 libras (0,37 l.). Y el vino en alqueces o nietros (118,92 l.), que se dividía en 12 cantaros (9,91 l.), y el cantaro en 16 cuartillos (0,62 l.)

 

En 1681 se empieza la construcción de la nueva iglesia, poniendo Mosen José Torres Busal 1000 libras jaquesas y ayudando los vecinos. El 15 de diciembre de 1686 se bendice el nuevo templo y se trasladan los accesorios de la Iglesia antigua a la nueva. Concurren a este acto los beneficiados y vecinos de Cosuenda, los Capítulos eclesiásticos de Aguarón y de Almonacid de la Sierra y otros muchos sacerdotes, los concejos de ambas villas y muchos de sus moradores. (Para ver el Plano turístico de la Iglesia pulsa aquí). (Versión original)

 

Mosen José Torres Busal debe poner 500 libras jaquesas más para ver construido el nuevo templo por sus dos defectos: 1. Hubo que revestir de ladrillo sus muros de tierra y 2. Al estar levantado junto al río, se hizo necesaria toda una defensa de tapial que librase al templo de posibles inundaciones, inicio de la canalización del río, que al separar el pueblo en dos obligó a la construcción de los dos primeros puentes, el de la Plaza, peatonal, muy diferente de cómo lo conocemos ahora, y el de la Fuente, para caballerías y carros. 

 

Este templo no estaba tan completo como lo conocemos hoy porque la torre era un sencillo campanario situado a la altura de donde ahora está el reloj, carecía de las capillas de San Juan, San Bernabé y el Santísimo Cristo, que fueron construidas en el siglo siguiente, pero ya tenía sus tres naves cubiertas por bóvedas de cañón, su crucero coronado por la cúpula y su órgano, que debió de ser el mismo de la iglesia antigua, agregándole el aflautado.

 

También faltaban todavía los retablos y sólo había en el presbiterio una mesa altar con su Sagrario y el Crucifijo grande que todavía existe en la parte alta del altar mayor, siendo el mismo que había en la Iglesia Antigua, pues sus rasgos escultóricos lo hacen anterior al siglo XVII, semejando de los siglos  XIV o XV. La organización de los altares fue: En el lado del Evangelio, el lugar que ahora ocupa el altar de San Ramón, San Bernabé, y al otro lado, donde ahora está San Antonio de Padua, San Juan de l'Armita, traido de su templo, por lo que supuestamente se abandonan tanto la Iglesia Antigua o Alta como la Ermita de San Juan en favor del nuevo templo.

 

El 2 de octubre de 1696 Mosen José Torres Busal deja la Parroquia de Cosuenda en beneficio de la de San Pablo de Zaragoza, dejando 400 libras jaquesas para la construcción del Altar Mayor de la nueva iglesia. Ocupa su lugar su sobrino Mosen Juan Bautista Busal, a quien debemos parte de nuestra historia por su celo y orden en el Archivo Parroquial. El 19 de marzo de 1697 Mosen Juan Bautista Busal celebra su primera misa como Rector.

 

A principios del siglo XVIII se realiza el Retablo del Altar Mayor colocando en su centro la Reina de los Ángeles, titular de la Parroquia, a los lados las imágenes de San Pedro y San Pablo, en la parte alta el antiguo crucifijo y sobre las cornisas de las cuatro columnas las estatuas de los cuatro evangelistas. También se hizo los dos nuevos altares, uno a San Bernabé, que no había más imagen que el busto bajado de la Iglesia Antigua, que aún se saca en las tronadas, y que estaba colocado en un altar provisional, donde ahora está San Ramón, aunque sin el segundo cuerpo que ocupa el cuadro de Santa Lucía, y otro a San Juan de l'Armita, con el busto que estaba en su Ermita, donde ahora está San Antonio de Padua, y que tampoco tenía el cuadro de la Inmaculada, agregado posteriormente.

 

Las imágenes eran las que actualmente están en las columnas. Costaron estos altares 500 libras jaquesas cada uno, siendo costeado el de San Juan por la Rectoría, y el de San Bernabé, aunque nada consta, debió ser costeado por los jurados y el pueblo. Así se consiguieron hacer las esculturas de cuerpo entero y tallar y dorar ricamente los altares, colocándolos en los testeros del crucero y llenando así los dos huecos principales.

 

El estado del pueblo en estos años era esplendoroso. Había unas 250 casas, que ya se extendían homogéneamente a los dos lados del Río. La "Unión de Labradores" llevaba una vida pujante pues estaban inscritos todos los labradores, y no solo estaban aseguradas las dieciocho mulas compradas por el Rector Romeo, sino todas las del pueblo, así como los bueyes. A un toque especial de campana en días determinados acudían los “unidos” a trabajar los campos de la Sociedad. El que no acudía pagaba diez reales de multa y el que promovía algún altercado veinte. Todos los años asistían los “unidos” a la fiesta de San Antón, y después de la fiesta se celebraba la junta general, de la que los mayordomos presentaban las cuentas del año anterior y se nombraban los cargos para el año siguiente.

 

En el orden religioso, al Rector se le pagaba el “diezmo”, la décima parte de todos los frutos, que el de los cereales se pagaba en las mismas eras, el del aceite en el molino, y los que habían vendido las olivas lo pagaban en dinero, y el de las uvas debían llevarlo los cosecheros a los mismos trujales de la Rectoría, abonando el Rector un dinero por cada carga, lo que podía llevar una caballería, actualmente normalizado en 100 kg., como gratificación por llevársela. Luego todos los  3 de mayo se llevaban los ganados a "la Casa Lugar" para elegir el “diezmo”, que una vez elegido era costumbre que el Rector convidara a los cosecheros. De este “diezmo” el Rector pagaba la cuarta parte al Arzobispo de Zaragoza y las otras tres cuartas partes pasaban a engrosar las pertenencias de la Rectoría, aunque la décima de corderos y aceite le pertenecía por completo, además de tener las ofrendas de cera y pan en los entierros, y la “renta de la primicia”, que administraban los Jurados bajo la vigilancia del Rector, y con la que se atendía a pagar al Sacristán y los gastos del Culto. La Rectoría la componían el Rector y tres beneficiados, uno que desempeñaba la capellanía de San Miguel, celebrando tres misas semanales en su altar, y dos que desempeñaban las capellanías de Miravete, celebrando dos misas semanales en el altar de San Blas. Esta Capellanía tenía también sus fincas y rentas propias.

 

En 1700 muere sin descendencia Carlos II de Aragón. Se desencadena una lucha por la sucesión de la Corona que divide al país pues por una parte, los más, están a favor de Carlos de Austria y por otra, los menos de Felipe de Borbón. Se desencadenan fuertes batallas en los alrededores y el Rector pide a los cosuendanos que no intervengan. Aún así los ejércitos toman muchas veces caballerías, se producen robos, etc... El país se empieza a decantar más por Carlos de Austria, que jura los fueros, pero Felipe de Borbón da un grandísimo golpe de efecto en la batalla de Almansa y se corona rey en 1707. 

 

Cosuenda hasta la incorporación en el Reino de Aragón (Hasta 1119)

 Cosuenda en el Estado Español Moderno (1707-1936)

 

 

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