Empezamos esta ruta de la Industria recordando que si tiene este nombre es porque nos va a llevar a conocer, además de otras cosas, parte de los edificios y bodegas que se construyeron a finales del siglo XIX cuando la filoxera atacó el viñedo francés y el mercado de ese país se tuvo que abastecer de pueblos como el nuestro, creciendo el pueblo sobre todo en bodegas, pero también en algunas casas y servicios. De paso aprovecharemos para ver lo que nos queda. (Pulsa aquí para ver el Plano turístico de Cosuenda) (Versión original)
Como
en las otras rutas nos situamos en “la Plaza’l Mercáu” [1], oficialmente Plaza
de España y que como ya hemos dicho en las otras rutas empezó siendo un pequeño
cementerio medieval, “el Fosal de San Juan”
y después fue urbanizada sobre el siglo XVI para mercado al aire libre y como
lugar de ejecuciones públicas. Aquí nos encontramos la antigua posada, del
siglo XVI, y algún alero tradicional en las casas, además de podernos imaginar
donde ahora se encuentra “la Casa Lugar”, el edificio amarillo que hace de
Ayuntamiento, la antigua ermita de San Juan que ya en los años que comprende
nuestra ruta estaba en decadencia, pues había sido desamortizada en 1836.
También tenemos los muros de defensa del río con los
cimientos originales de finales del siglo XVII, no así el tapial, derribado
varias veces por el río, y un pequeño puente peatonal, “el Puente la Plaza”,
vestigio del primero, de finales del siglo XVII también.
Así que nos acercamos a “la Casa Lugar” y empezamos a
subir por “la Carrera Auguarón”, entrando en “el Rabal de Carrauguarón”,
antes conocido como de San Juan, y nos podemos ir fijando mientras subimos, a
mano izquierda, en los soportales de algunas casas y los aleros.
Cuando llegamos a un cruce en Y tomamos la de la izquierda, “la Cuesta la Lisalta”, oficialmente Calle Iglesia Alta, y continuamos subiendo poco a poco y entrando en la zona de las bodegas, hasta que llegamos a un punto al que confluyen muchas calles, “el Parque” [2], donde a la derecha ya empiezan a verse las típicas cuevas de Cosuenda excavadas bajo tierra.
Damos media vuelta y volvemos un poco por donde
hemos venido cogiendo rápidamente “la Calle los Envases”, que nos sale a mano
izquierda. Aquí si que estamos ya en plena zona de bodegas, y de industria,
pues si esta calle tiene este nombre es por la fábrica de “envases” metálicos,
embudos en castellano, que en ella se encontraba.
Mientras la andamos podemos ir observando alguna de las
cuevas que nos salen al paso y hay una especialmente que la separa de la calle
un enrejado que hace de puerta, pudiendo así dejar ver al viandante como es por
dentro.
Un poco más adelante, a la izquierda, tenemos la
cueva [3], dentro del edificio franqueado por un bonito soportal, donde “las
Bodegas Tejero”, las más antiguas de Aragón que todavía funcionan, almacenaban
y envejecían sus vinos.
Continuamos entre bodegas hasta llegar a otro cruce al
que acceden varias calles, donde hay un cartel del “eje de Comunicación de la Sierra
de Algairén” y que tiene una replaceta
a la izquierda que da entrada a “la bodega los Moros” [4]. Como dato
curioso, esta bodega se convirtió durante unos días, en marzo de 1995, en un
precioso bar excavado bajo tierra, ya que aquí el director de cine Julio Medem
tomó varias secuencias para su película “Tierra”.
Volveremos sobre nuestros pasos cogiendo
rápidamente la cuesta que nos sale a la derecha, “la Cuesta’l Retor”, que tiene
este nombre porque la mandó hacer a mediados del siglo XVII el entonces Rector
de Cosuenda Mosen Pablo Romeo para que los carros pudiesen subir sin peligro
hacia las nuevas tierras que se empezaban a cultivar en “la Unión”.
Mientras ascendemos podemos ir viendo diferentes
edificaciones del siglo XIX con sus bodegas, con algún soportal y alero
tradicional, y vamos también bordeando a la izquierda la parte alta de “las
bodegas Tejero” hasta que un gran edificio [5], los trujales de estas bodegas, nos
sale al paso teniendo que bordearlo por la izquierda.
Podemos ir apreciando las vistas que nos aparecen del
pueblo.
También de “la Lisalta” y de parte del término ahora que
ya la cuesta nos deja respirar un poco.
Mientras
vamos girando hacia la derecha, siempre bordeando los trujales de “las bodegas
Tejero”, hasta que llegamos a un pequeño edificio que hacía de báscula [6],
primer paso de las uvas antes de entrar en los trujales de esta bodega.
Seguiremos por el camino asfaltado andando entre
viñas, a la izquierda, y pinos, a la derecha, teniendo mucho cuidado con
"el
Cierzo", si sopla, pues entramos en la parte de las bodegas que nosotros
llamamos “Buenos Aires”.
Esas pequeñas pirámides de mampostería que nos
salen al camino se llaman “lumbreras” y son respiraderos que tienen las bodegas
que se encuentran debajo del camino, sirviendo para “joriar el vino”, renovar
el oxígeno que hay dentro de la bodega, los días que sopla "el Cierzo".
Mientras andamos podemos ver a la derecha el
pueblo y unas bonitas vistas de la Sierra de Algairén y a la izquierda
diferentes términos de campos: “la Celada”, “Zagalcerro” y “la Rebollosa”, y al
final del camino “la Plana” y “Carrauguarón”, que es cuando llegamos a un cruce
[7] y tomamos la calle de la derecha, empezando a bajar.
Continuamos el descenso entre alguna casa derruida y más bodegas, contemplando la arquitectura tradicional de ellas y pudiéndonos acercar a una que tiene la puerta de barrotes y nos deja ver su interior.
Así llegamos otra vez al cruce donde está “la
Bodega los Moros” [4] tomando ahora la primera de la izquierda, por “la
Paretera”, oficialmente Calle de la Diputación Provincial de Zaragoza, hasta
que llegamos a otro cruce [8], pudiendo seguir recto para ver alguna bodega de carácter tradicional
más.
Por este cruce, cuenta la leyenda, que los días
de frío y nieve al caer la noche se aparecen, cuando anda uno solo, dos
pequeñas niñas vestidas de blanco, que dicen ser hermanas y tener mucho frío, y
que piden por favor a quien se encuentran que les lleve a su casa para refugiarse de la
tempestad, pues ellas se encuentran perdidas, desapareciendo en el momento que
éste se vuelve para abrir la puerta de su casa. La verdad que hasta 1998, año en
que se asfaltó la calle, todavía se podían ver, al pie de la puerta de una
bodega de un poco más arriba [9], dos pequeñas losetas con el nombre de dos
hermanas.
Dejamos las leyendas y en el cruce seguimos por
“la Paretera”, ahora Calle Escuelas, dejando el edificio de éstas, de mediados
del siglo XX, a la izquierda.
Un poco más abajo un pequeño parque con una
báscula de hierro [10] nos recuerda la edificación, demolida en 1998, que
hacía de báscula antes de entrar en otros trujales de “las Bodegas Tejero”, ya
que su sede estaba en el conjunto de edificios de la derecha y donde además de
trujales, hacía de alcoholera ya por el siglo XVIII.
Este conjunto de edificios lo conocemos como “la
Fabrica”.
Si fuésemos por el camino de la izquierda en 7 minutos
llegaríamos al “Parque de la Fontanilla” donde podemos echar un bocado si es
preciso y refrescarnos con sus aguas.
Cruzaremos el río por “el Puente’l Río Alto” donde nos
sale a la izquierda “la Casa Cipriano” [11], curioso lugar donde tenemos
innumerables instrumentos de trabajo tradicionales expuestos como si nos
encontrásemos en un museo etnológico y nada más pasar esta casa nos sale a la
izquierda una calle que nos lleva en un par de
minutos al
“Parque del Río Alto”, donde también podemos echar un bocado si no lo hemos
hecho en “la Fontanilla”.
Al pie de este cruce tenemos un edificio de nueva
construcción que pertenece a “Grandes Vinos y Viñedos”, que es una sociedad
compuesta entre varias Bodegas Cooperativas de la Comarca y otros socios, y en el
se suelen envejecer en barrica algunos vinos.
Enfrente esta el conjunto de edificios que eran
“la Bodega Cooperativa de San Bernabé” [12], fundada en 1955 y refundada en
1997 con otras cooperativas en “Grandes Vinos y Viñedos”. Aquí es donde
actualmente se concentra casi toda la producción de vinos de Cosuenda, y si
bordeamos el edificio hasta su entrada, girando a la derecha, podremos degustar o comprar, si está abierta la bodega, los diferentes productos
vinícolas que ofrece nuestro pueblo, como la afamada “Pajarilla”.
Después de ésto, y con la cabeza despejada,
tenemos que volver otra vez hasta “el Puente’l Río Alto” y empezar a bajar por
“el Paseo”, a mano izquierda, oficialmente Paseo de los Plátanos.
Rápidamente nos encontraremos a la derecha la
entrada principal de “la Fabrica” [13] con dos característicos bancos al lado de
la puerta, pudiendo apreciar el alero de su tejado. Al otro lado tenemos el río
y un huerto, debajo de la Cooperativa.
Un poco más abajo nos sale ”la Fragua” [14], donde
todavía podemos admirar la construcción y trabajo del hierro de forma
tradicional, y alguna casa tipo de mitad del siglo XX y al otro lado del río un
pequeño bosque de olmos secos que esconde las ruinas del molino de harina de
Cosuenda.
Siguiendo llegamos al Centro Cívico “la Unión” [15], que
cuenta con bar, pabellón, pistas deportivas y piscinas, y enfrente tenemos “la
Pirra”, otro pequeño huerto.
Así nos metemos en “el Rabal de la Fuente Nueva” [16],
del siglo XIX, y que se llama así porque si nos fijamos debajo de las escaleras
del Centro Cívico “la Unión” hay unas pequeñas bocas de agua. Allí se
encontraba, hasta que las sucesivas reformas de 1989, 1995 y 2001 casi la han
enterrado, “la Fuente Nueva” después conocida como “l’Abrevadero” porque la
salinidad de sus aguas sólo permitía beber a los animales.
En este “Rabal” aún veremos alguna casa característica y también algún alero tradicional mientras pasamos al lado del reformado “Puente la Fuente”, del siglo XVII, y llegamos a la altura de “la Casa Lugar” [1], reconstruida en 1986, que en el tiempo que nos comprende esta ruta ya había dejado de ser ermita, tenemos su explicación en la ruta de la Unión, y se había convertido en cárcel, escuelas, toriles y, por último en “la Casa Lugar”, principio y final de esta ruta.